Orar y celebrar 174

Revista "Orar y Celebrar" de MAYO de 2016. Ciclo C. Incluye en formato bolsillo las lecturas que la liturgia ofrece cada día en la eucaristía más un comentario de Rafael Pérez Pallarés.
CICLO C. 1 de mayo, VI Domingo de Pascua Primera lectura: Hechos 15, 1-2.22-29 Salmo 66: Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Segunda lectura: Apocalipsis 21, 10-14.22-23 Evangelio: Juan 14, 23-29 O BIEN: Segunda lectura: Apocalipsis 22, 12-14.16-27.20 Evangelio: Juan 17, 20-26 COMENTARIO: Amar es custodiar. Cuidar. Alentar el deseo de la persona amada. Alguien que ama valora lo que realmente importa a quien dice amar. Jesús de Nazaret es claro y contundente: “El que no me ama no guardará mis palabras”. Un criterio de discernimiento para ver qué tal andamos de salud espiritual. Como también lo es la sentencia: “El que me ama guardará mi palabra”. San José, el esposo de la Santísima Virgen, guardó la Palabra de Dios en su corazón. Aunque desgraciadamente no siempre sea fácil. Máxime si se descuida la experiencia de Dios. De oración. Custodiar o guardar la Palabra es tarea que exige determinación. Esta encuentra un sólido fundamento cuando es abonada a diario por el amor y la contemplación. Podríamos cumplir escrupulosamente los mandamientos que, si no tenemos amor, como si de una torre de arena se tratase, en cualquier momento nuestra aparentemente perfecta vida cristiana se derrumbaría. Es el amor el que aporta solidez. Y la experiencia de Dios la que fortalece. Es el ejercicio de la contemplación, a la luz de la misericordia de Dios, la que afianza en la guardia y custodia del mensaje de Jesús, el Nazareno. Un mensaje en el que, con la fuerza del Espíritu Santo, profundizamos para llevarlo a cabo.

Especialidad:
Colección:
Fecha publicación: 
01/04/2016
Encuadernación:
Núm. páginas: 
112
Código interno:
160101
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