Dar buen consejo al que lo necesita

Compra online: envíos a España (península y Baleares) y gastos de envío gratis desde 20 € (sin IVA).
Categorías:

PAULA DEPALMA.- Siguiendo con las líneas de excentricidad de las obras de misericordia, tan populares en este año jubilar, me adentro ahora en “dar consejo al que lo necesita”. Muy sugerente, para empezar, resulta la descripción que hace J. García Paredes de las consejeras o consejeros. Se trata de…

Aquellas personas capaces de introducirse en el caos de los demás, de la sociedad, para ser ante ellos portavoces de los consejos evangélicos, de los consejos del Espíritu… Meditar sobre las obras de misericordia espirituales significa entonces reflexionar sobre nuestra relación con los otros, sobre nuestra disponibilidad de ir más allá de relaciones meramente superficiales para trabajar una especie de mantenimiento amoroso de las relaciones humanas.

En esta línea, lejos de las tentaciones de paternalismo o moralismo, dar consejo implica un modelo relacional de encuentro “en medio del caos”, de empatía, de escucha y de disponibilidad.

En la misma línea, el papa Francisco habla en la exhortación La alegría del Evangelio, en innumerables ocasiones, del discernimiento, en clave de “espacios motivadores y sanadores donde compartir las preguntas más profundas y las preocupaciones”. Estos espacios de discernimiento compartido son las baldosas de un camino de madurez personal y también de la Iglesia en sus estructuras más estables.

Reconozco que necesitamos crear espacios motivadores y sanadores para los agentes pastorales, “lugares donde regenerar la propia fe en Jesús crucificado y resucitado, donde compartir las propias preguntas más profundas y las preocupaciones cotidianas, donde discernir en profundidad con criterios evangélicos sobre la propia existencia y experiencia, con la finalidad de orientar al bien y a la belleza las propias elecciones individuales y sociales” (EG 77).

Palabras como acompañar, discernir, integrar la fragilidad y generar espacios de encuentro describen el modo del actual pontífice de asumir esta obra de misericordia de aconsejar y dar buen consejo.

Este tiempo de julio, en que muchos comenzamos las vacaciones, parece un momento ideal para profundizar en este consejo de potenciar la cultura del encuentro, del cuidado y del discernimiento y de escuchar en medio del caos de la sociedad a Quien es fuente de consejo y de alegría.

 

Más en el blog PPC

 

Catálogo PPC

Quiero comentar

Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con este contenido. Recuerde que tu comentario será revisado antes de publicarse. Los comentarios fuera de tema, los promocionales, o aquellos que resulten ofensivos para los usuarios de la web serán eliminados.